Un nuevo formato en los estantes
Un manojo de eneldo o perejil envuelto en plástico es una opción habitual para los compradores. Pero en los últimos años, es cada vez más común encontrar hierbas aromáticas en macetas en los supermercados: albahaca, cilantro, menta y lechuga. Los fabricantes prometen un "producto vivo" que se puede cortar en casa. Pero ¿es esto un modelo de negocio real o solo una estrategia de marketing?
¿Por qué se popularizaron las verduras en maceta?
Economía
Producir hortalizas en maceta es más caro: requiere invernaderos, sustratos especiales y control del microclima. Sin embargo, el precio de venta al público cubre con creces los costos: los consumidores están dispuestos a pagar entre un 30 % y un 50 % más por un producto "vivo". Esto representa un margen atractivo para los minoristas.
Problemas y limitaciones
Psicología del consumidor
Para los habitantes de la ciudad, las verduras en maceta son un pequeño placer. Crean la sensación de tener "un huerto propio" en la cocina. Pero este formato aún no se ha generalizado: mucha gente compra manojos por costumbre, ya que les resulta más práctico y económico.
El futuro del formato
Las verduras en maceta probablemente ocuparán el nicho de los productos premium en los supermercados. Sin embargo, no reemplazarán por completo a las verduras tradicionales. En el futuro, son posibles soluciones híbridas: macetas reutilizables, bandejas para microvegetales y minicultivos caseros.
En resumen
Las verduras en maceta no son un juguete, sino un segmento prometedor, aunque de nicho. Para los minoristas, es una forma de obtener mayores ingresos y brindar a los clientes una experiencia emocional. Para los consumidores, es una alternativa a los manojos, pero no un reemplazo completo.